Coches híbridos: alternativa ecológica
Son muchas las personas con conciencia ambiental. Mucha gente se preocupa por el medio ambiente y lo hace en muchos aspectos. En cuidar el agua, en cuidar los espacios verdes, en no arrojar basura, en definitiva, en no hace exceso de la sociedad de consumo en la que vivimos. Sin embargo, el grueso de la gente no va a relegar la comodidad para poner como prioridad la preservación ecológica. Es decir, en la medida en que los coches híbridos y los coches eléctricos, no tengan las mismas prestaciones que los coches tradicionales, la gente va a seguir prefiriendo estos por sobre aquellos.
En este sentido, es poco lo que se puede hacer desde el hogar. Tomar la decisión personal de comprar un coche hibrido no va a cambiar el mundo. Lo que tiene que suceder es una transformación más importante que involucre a los estados, la sociedad y las empresas. La producción debe ser regulada por políticas que pongan al medio ambiente en primer lugar. Las investigaciones sobre la contaminación ambiental son cada vez más alarmantes y contundentes. De no revertirse la situación, las generaciones futuras van a sufrir las consecuencias del progreso. Un progreso que es necesario, pero un progreso que debe ser, indefectiblemente, regulado.
Los coches híbridos son una alternativa para nada despreciable. Se habla de los coches híbridos como el paso anterior a los coches eléctricos. Algo así como si la industria y la sociedad no estuvieran preparadas para los coches eléctricos y largaran los coches híbridos como una especie de prueba. La razón fundamental que impide el desarrollo pleno de los coches eléctricos, es que tienen demasiados problemas con las baterías. Se les reclama mayor velocidad y potencia, pero también se les reclama un menor tiempo al momento de recargar las baterías.
Los coches híbridos superan a los coches eléctricos ya que permiten realizar largas distancias con un consumo disminuido y sin la emanación de gases perjudiciales para el ambiente. Sin embargo, la sociedad no resulta muy propensa al cambio. Las campañas publicitarias deben hacer hincapié en las grandes ventajas de los coches híbridos por sobre los coches tradicionales. Quizás de esa forma, la opinión pública comience a tomar conciencia y se dé cuenta que no se puede seguir con el ritmo de producción actual de coches a combustible.
Transporte público y productividad.
Mejorar el sistema de transporte público quizás sea otra de las posibles alternativas para combatir la contaminación. Pero en algunos países, esto es sumamente improbable que suceda. Y aquí surge una cuestión fundamental: el cambio debe darse a nivel global. De nada sirve que algunos países modifiquen y adapten su producción poniendo el medio ambiente como prioritario, si el resto continua produciendo de la misma forma. Además, al poner en primer lugar al medio ambiente, probablemente se estaría relegando la productividad, lo que hace mas fuertes a los competidores y pone en peligro la situación de la empresa.
En definitiva, la situación no es para nada sencilla. Sera cuestión de convocar al dialogo, con todas las partes presentes, para replantear la cuestión de la producción industrial y la contaminación ambiental. Desde este sitio, defendemos la presencia de los coches híbridos así como también la de los coches eléctricos en todas las carreteras del planeta, y denunciamos, por otro lado, la producción masiva de vehículos a combustión sin regulación alguna.